martes, 12 de abril de 2022

JADRAQUE: CRÓNICAS DE UN SIGLO

 

JADRAQUE, CRÓNICAS DE UN SIGLO


Fue, y sigue siendo Jadraque, uno de los pueblos más significativos de la provincia de Guadalajara, en parte debido a su impresionante castillo, titulado del Cid, levantado sobre lo que ha sido definido como “el cerro más perfecto del mundo”, entre otros por don José Ortega y Gasset, quien en Jadraque, junto a su padre, don José Ortega y Munilla, pasó parte de su infancia en la década de 1880.

La historia de Jadraque ha sido ampliamente tratada en sus aspectos generales por numerosos autores, que han dado a la imprenta títulos como “El Libro de Jadraque”; la “Historia de Jadraque y su Tierra”, “El castillo de Jadraque”, etc.

En ellos se ha tratado la historia desde los orígenes de la población hasta el presente, pasando por alto las noticias que hacen referencia a la población en general, a la gente cercana,  en los tiempos cercanos, que es de la que se ocupan estas “Crónicas de un siglo”, que en realidad es algo más de un siglo, casi dos, puesto que nuestras historias comienzan en 1807, con el informe jadraqueño del botánico Esteban Boutelou, y concluyen con la muerte del poeta José Antonio Ochaíta, el poeta que más relumbre dejó en la provincia de Guadalajara a lo largo del siglo XX.

Tres son los volúmenes que se  dedican a reseñar las crónicas de este tiempo, puesto que la base de estos libros son las crónicas escritas en prensa, revistas y publicaciones, en torno a Jadraque. Crónicas que nos dan cuenta de cómo ha ido transcurriendo la  vida de la población; la de sus habitantes; los sucesos grandes y pequeños; sus festejos; los de sus vecinos…

Cerca de mil páginas las que nos retratan el cambio que ha ido experimentando la población desde que el referido Boutelou nos pintase las tierras de Jadraque como uno de los pueblos más míseros que ha conocido, hasta la actualidad, en que se ha convertido en uno de los más representativos de la provincia de Guadalajara.

Trata el primer volumen los años que median entre 1807 y 1898. Los años de la Guerra de la Independencia; de las Guerras Carlistas; de la llegada del tren y todo lo que aquello supuso para la población, con la presencia en su estación de príncipes y reyes; y lo que aquello supuso para los cambios futuros: desde ser una de las primeras poblaciones en contar con iluminación eléctrica, hasta convertirse, tras pasar por una de las mayores calamidades posibles, la epidemia de cólera de 1885 que prácticamente diezmó la población, en un centro vacacional que reunió en sus calles a una parte importante de industriales madrileños. Un volumen por el que pasan nombres como el conde de Fabraquer, Bretón de los Herreros, Mariano José de Larra, Ortega Munilla, Micaela Silva... y tantos más.



Nos introduce el segundo volumen en la primera mitad del siglo XX, a través, principalmente, de las crónicas de quien fuese farmacéutico de la población don Jacinto Abós. Años que van desde 1899, cuando el pueblo de Jadraque adquiere el ruinoso castillo de los Mendoza, hasta que por Jadraque, de regreso a sus provincias, pasan los miembros de la Generalitat de Cataluña que meses antes habían proclamado la República Catalana, y fueron detenidos y llevados a Madrid, para ser después indultados. Comienzan en este volumen, las noticias de las gentes, y los apellidos, de las familias que han llegado hasta el día de hoy.



El tercer volumen, que comienza en 1939 y concluye en aquel nefasto mes de julio de 1973, con un epílogo que conduce al siglo XXI, nos habla de la recuperación de Jadraque tras los desastres de la guerra. De la reconstrucción de sus monumentos, de su castillo, de sus fiestas, de sus gentes, de sus personajes…